Haftará de Vaetjanán (ES)
agosto 15, 2022
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En este Rosh Hashaná 5783

En este Rosh Hashaná 5783

Rabino Jacques Cukierkorn.

Hebrew Union College.

Brit Braja Worldwide Jewish Outreach.

rabbi94 @hotmail.com

Resumen

El Presente documento, fue hecho con el propósito de dar a conocer este hecho sin parangón en la historia del Judaísmo en México, el día del peor terremoto en la historia del País y la singular forma en que la Comunidad Judía Liberal pasó esos días, trabajando hombro con hombro con rescatistas y paramédicos para salvar lo más preciado que el Eterno ha dado al hombre: Su vida.

Introducción

Corría el mes de septiembre del año de 2017, y justo el mismo día que habría ocurrido el terremoto de 1985, el 19 de septiembre, ocurrió lo increíble: aconteció un segundo terremoto en la misma fecha, 32 años después. Los judíos liberales mexicanos reaccionaron de la manera más increíble. Con el liderazgo del Presidente de la Congregación Judía Liberal Brit Brajá de México, salieron a la calle, a buscar cómo proporcionar ayuda al necesitado.

El terremoto

Mi congregación, la que dirijo desde EUA, Brit Brajá de México ha sido severamente criticada en el contexto de la Comunidad Judía Mexicana por ser de Tradición Reformista y por estar constituida casi exclusivamente por Judíos que optaron por el Judaísmo, por adoptar una ideología judía Liberal, que es abierta a todos y que pone su Mexicanidad en relieve.

Yo escucho y muchas veces hasta acepto las críticas aunque no siempre concuerdo con ellas. Sin embargo, Yo creo que el 19 de Septiembre de 2017, un día antes del Rosh Hashanah 5778, ¡no había nada más que una comunidad Judía en todo Mexico! porque los Judíos Mexicanos se unieron ante la tragedia nacional.

El 19 de Septiembre de 2017 los miembros de Brit Brajá de Mexico decidieron no hacer su tradicional y planeado Servicio de Rosh Hashaná, pese a que ésta es una fiesta anual, esperada por todos y revestida de una gran solemnidad. No. Esta vez no hubo celebración. La Placa de Cocos, en el Océano Pacífico sufría una ruptura, que causaría un terremoto de 7.1 grados en la escala de Richter. Y pese a que fue 32.5 veces menos energía sísmica que su similar de 1985, el foco del epicentro en el 85 estuvo a más de 400 kilómetros de la Capital. Esta vez el epicentro fue a sólo a sólo 120 km. al sur de la Ciudad, causando una sacudida dos veces más fuerte que en 1985.

La Congregación Brit Brajá de México, como un solo hombre, se fueron a orar con sus manos. Practicaron la verdadera Dvekut (dedicación a Dios). Ya sabemos que muchos judíos tradicionales mueven el cuerpo al rezar para practicar dvekut (incluir a todo su ser en el acto de rezar según la creencia jasídica). Pero los miembros de Brit Brajá de México practicaron la verdadera dvekut, se involucraron en alabar al Dios de Israel, que en sus preceptos éticos asumimos que habría preferido que los Judíos se involucraran en salvar otros seres humanos en vez de reunirse en locales “seguros” para recitarle las mismas oraciones que este Dios ha escuchado por milenios.

Sin desear vanagloriarme, creo que este día fue mi máxima realización como rabino, pues el hecho de que mis alumnos y discípulos entendieran que la necesidad de orarle a Dios en Rosh Hashaná era ínfima comparada con el mandato de tratar de salvar las creaturas del Eterno fue de capital importancia para sentir que se materializaba la dirección espiritual de manera óptima y deseable.

Israel Rocha, presidente de la Comunidad judía liberal Brit Brajá de México, relata con sus propias palabras: “Estuve una semana trabajando entre los escombros del Edifico 1C del Multifamiliar de Tlalpan, de donde fueron rescatadas dieciocho personas con vida, y donde se recuperaron también nueve cuerpos. Recuerdo que los vecinos nos prestaban sus casas para bañarnos y nos llevaban comida, y nosotros nos turnamos hasta que fuimos reemplazados debido a la fatiga, por la ayuda internacional”.

Israel Rocha andaba entre los escombros porque además de ser odontólogo es un paramédico certificado, especializado en rescate en estructuras colapsadas, para fortuna de muchos conciudadanos caídos en desgracia por la fuerza de la naturaleza.

“No era necesario esperar la ayuda extranjera, urgía salir a la calle a trabajar. No se requería ser un especialista en situaciones de desastres. La ayuda se podía dar moviendo un polín, levantando una piedra, apuntando los nombres de los desaparecidos, listando insumos y necesidades”, agregó emocionado.

Al preguntar el motivo para suspender la celebración, Israel Rocha nos respondió: “Está escrito: ‘No puedes llegar al Eterno con las manos vacías’ ” (Devarim 16:16). Eso nos hacía imposible celebrar cuando había en la calle dolor, desolación y muerte.

Rosh Hashaná

Brit Brajá de México, observó el Rosh Hashaná hasta ocho días después del resto de las otras comunidades judías, y su motivación estuvo lejos de ser a causa de una sectarización malentendida, como la que practicaran los Shomrim de hace ya muchos años. La verdadera razón de que el día veintiuno haya sido desacralizado por la Comunidad y trasladado la festividad una semana después, fue porque han entendido perfectamente el espíritu que debe reinar entre los verdaderos judíos. Yo agregaría que en Rosh Hashaná 5778, Brit Brajá de México fue una Congregación que actuó de manera judaica, cancelando los servicios religiosos para ayudar en el rescate de las víctimas del terremoto, y deben sentirse muy orgullosos por ello.

Ya sabemos que nuestras oraciones no son para Dios, sino para nosotros mismos, para que escuchemos las palabras y nos demos cuenta de lo que el Eterno espera de nosotros. Felizmente esta lección quedó clara para nuestra Comunidad y grabada con fuego en nuestras memorias. Después del temblor, la Comunidad Judía Mexicana realizó muchas donaciones y ésto habla de la enorme generosidad de los Judíos Mexicanos; sin embargo no puedo menos que cuestionarme cómo un miembro de nuestra Comunidad podría haber asistido a la Sinagoga sabiendo que otros seres humanos muy probablemente estaban vivos y enterrados debajo de casas y edificios que se derrumbaron. Las donaciones son importantes, pero rescatar seres humanos en peligro de morir, era primordial.

Ojalá este Rosh Hashaná, quinto aniversario del peor terremoto de la historia de México, podamos todos reconocer el verdadero llamado universal de la Torah (Lev 19:18 Ve ahavta le reaja camoja – Amarás a tu prójimo como a ti mismo) y el Eterno nos permita unificarnos con todos nuestros hermanos Judíos así como con nuestros hermanos Mexicanos aunque no haya tragedias como aquella.

Conclusión

Dice el Cohelet “Hay un tiempo para todo […] un tiempo para llorar y un tiempo para reír” (Cohelet, 3). Nosotros decidimos que esas aciagas fechas, fueron tiempo de ayudar: la decisión había ya sido tomada con la inmediatez que el caso ameritaba: “¡La celebración se pospone y nos vamos todos a la calle a ayudar, cada quien en la medida de sus posibilidades!”.

¡Les deseo a todos un Shanah Tovah 5783!